VENTANAS Y CERRAMIENTOS EXTERIORES
Las aperturas al exterior son el principal punto crítico de pérdida de energía en la envolvente de una edificación.
Los sistemas de carpintería de aluminio con Rotura de Puente Térmico (RPT) ahorran hasta un 40% de la Energía que se malgasta.
Si a eso le añadimos un buen acristalamiento se convierte en un cerramiento decisivo en el ahorro energético y aislamiento acústico.
Hay que visualizar que el cerramiento externo (ventanas o puertas de terraza) es lo que nos separa del exterior.
EFICIENCIA TÉRMICA
Los factores principales para el ahorro energético en una vivienda son: ventanas/puertas y cerramientos exteriores, iluminación, calefacción/aire acondicionado y consumo de agua caliente sanitaria (ACS).
Mientras que alimentar energéticamente una casa con calificación energética G cuesta 2.500 euros al año, abastecer una vivienda A supone 200.
Este cálculo se hace sobre un piso en Madrid capital de 100 metros cuadrados útiles con una antigüedad próxima a 50 años.
La cuantía en el caso de un inmueble E, calificación que no es difícil de alcanzar, asciende a los 1.200 euros anuales.
Una moderada inversión puede mejorar de modo importante la eficiencia de las casas y lograrse importantes ahorros, con los que se amortizaría en poco tiempo la inversión para la mejora, incrementando de paso el valor de la propiedad y disfrutando de un mayor confort de uso.
ILUMINACIÓN
La sustitución de todas las fuentes de iluminación por tecnología LED, impacta enormemente en la factura eléctrica de la vivienda, sin restar en absoluto calidad y cantidad de iluminación sino más bien aumentándola.
Todo ello, además, conseguido con una actuación mínima, rápida y sin obras.